Recogido en el currículum.

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La primera tarea de la educación es agitar la vida,

pero dejarla libre para que se desarrolle.

M. Montessori.

Lámina de Steve Simpson by me.

¿Acaso el sueño no es el testimonio del ser perdido, de un ser que se pierde, de un ser que huye de nuestro ser, incluso si podemos repetirlo, volver a encontrarlo en su extraña transformación?

Gaston Bachelard.

Boceto a color de May Kasahara

A veces lo pienso: ¿qué diablos debes sentir cuando te vas muriendo poco a poco, despacio, a lo largo del tiempo?
Como no entendí bien el significado de su pregunta, sujeto al agarradero, cambié de postura y miré fijamente a May Kasahara.
-Ir muriendo poco a poco, despacio…Por ejemplo, ¿en qué caso concreto podría ocurrir?
-Pues, por ejemplo…Pues, en caso de que te hayan encerrado solo en un lugar oscuro, que no tengas nada que comer ni nada que beber y que te vayas muriendo gradualmente, poco a poco.
-Seguro que es horrible, y doloroso -dije-. Desde luego no quisiera morirme de esa manera.
– Pero, oye, señor pájaro-que-da-cuerda, la vida ya viene a ser eso, ¿no? ¿Acaso no estamos todos atrapados en un lugar oscuro y nos van quitando la comida y la bebida y nos vamos muriendo despacio, gradualmente? Poco a poco, poco a poco.
Me reí.
-Tú, para la edad que tienes, piensas a veces de manera terriblemente pesimista, ¿no te parece?
-Ese pesi…no sé qué…, ¿qué es?
-Pesimista. Significa ver sólo el lado oscuro de las cosas.
-Pesimista, pesimista…-repitió para sí varias veces-. Señor pájaro-que-da-cuerda dijo luego, alzando los ojos y clavándome la mirada-. Sólo tengo dieciséis años y no se muy bien de qué va el mundo, pero una cosa sí puedo afirmar con rotundidad: si yo soy pesimista, los adultos de este mundo que no son pesimistas son un hatajo de idiotas